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Blog sobre Anestesiología (poquita cosa)...y algun otro tema que se me vaya ocurriendo.

sábado, 27 de abril de 2013

"LA ANESTESIA" - EL MENSUAL OVETENSE - ABRIL 2013

Este es el texto de mi columna publicada en Abril en "El Mensual Ovetense".



LA ANESTESIA
            Para cumplir con lo prometido en mi primera “columna” (aquello de los principios básicos de informar, formar y entretener) y como ya he cumplido un ciclo (formación sobre EL GAS DE LA RISA, información sobre la BTT y entretenimiento con el LIPOGRAMA), hoy retomo la formación dando cuatro pinceladas de mi profesión, “LA ANESTESIA”, que a nivel de calle puede ser descrita con tres calificativos: ampliamente solicitada, totalmente desconocida y muy, pero que muy, temida.
            La Anestesiología tiene tres líneas de ocupación: el tratamiento del dolor, el cuidado de pacientes críticos en unidades de vigilancia intensiva y la anestesia, como tal, en las intervenciones quirúrgicas. Como esta última es la más conocida, es a la que me voy a referir. Quiero empezar aclarando que de “la anestesia” se encarga un médico, el anestesiólogo, que tiene como cometido controlar el estado del paciente EN TODO MOMENTO, DURANTE TODO EL PROCESO QUIRÚRGICO. Aclaro esto porque existe una creencia ampliamente extendida que asegura que el anestesista (o mejor dicho anestesiólogo) no es médico y únicamente se dedica a dormir al “cliente”, irse y volver, al final, a despertarlo.
            Pues no. Primero: el anestesiólogo es un médico que, tras 6 años de carrera y 4 de especialización vía MIR, adquiere su título de especialista. Y segundo: el anestesiólogo es el responsable del estado del paciente del principio al fin de la intervención quirúrgica. Tenemos varias funciones. El paciente tiene que estar dormido para que no se entere de nada de lo que el cirujano le está haciendo. Esto es lo que más demanda el paciente. La frase más empleada al llegar a un quirófano es “a mí que me hagan lo que sea…pero no quiero enterarme de nana”. A la vez, tenemos que hacer que el paciente no sienta dolor, durante la operación (además de estar dormido) y durante el despertar y la fase de recuperación postoperatoria. Y, por si esto fuera poco, tenemos que asegurar las mejores condiciones de trabajo al cirujano, manteniendo al paciente quieto y sin grandes alteraciones en sus constantes vitales.
            Fácil de contar, pero tareas muy laboriosas, de gran responsabilidad y muy poco agradecidas. Todo el mundo sabe quién le operó pero nadie se acuerda del anestesiólogo que veló por su seguridad…salvo que haya habido problemas…entonces el anestesiólogo es el primero en recibir la culpa de lo que sea…¡¡¡ lo que sea !!!.
            A pesar de todo, personalmente, y hasta la fecha…y ya van unos cuantos años, la ANESTESIOLOGÍA me ha dado más gratificaciones que disgustos…y espero que siga siendo así.
            Saludos 3.0.
 

1 comentario:

  1. Yo no es por molestar, pero mientras escribes esto el paciente se está moviendo, y no somos a cerrar... :-P

    Es broma, por supuesto

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