FECHA DE CADUCIDAD
Ya han pasado
los dos primeros meses de este año. Lo peor ha quedado atrás. Solo nos quedan
otros 10 de travesía en calma. O eso espero yo. Al final, afortunadamente,
todos los años son iguales. Con sus
menciones especiales: Año Internacional de la Agricultura Familiar (según la
FAO) o Año Internacional de la Cristalografía…como todos. Y, por supuesto, con
su “Fecha de caducidad de la
Humanidad”, “Fin
de los Tiempos”, “Juicio Final”,
“Apocalipsis”, “Fin del Mundo” o como quiera llamarse…como todos. Este año
toca el 23 de Agosto…la hora está aún sin determinar.
La
“mente prodigiosa” que tuvo la suerte de visionar la fecha en cuestión fue el
Señor Rasputín, “El monje loco”. Y vio el Juicio Final como “una gran tormenta, donde
el fuego
devorará la vida en la Tierra, y después de ello la vida en la Tierra morirá y
en ella reinará el silencio de las tumbas”. Teniendo en
cuenta toda su oratoria y siendo algunas de sus máximas las siguientes: “Se
deben cometer los pecados más atroces, porque Dios sentirá un mayor agrado al
perdonar a los grandes pecadores”…o… “Me besas, te besó Dios. Tú te acuesta conmigo, tú te acuesta con él”…
no me parece que debamos de dar mucho crédito a sus catastrofistas predicciones.
Profecías de
este tipo, las hubo, las hay y las habrá mientras el Mundo sea Mundo…o una de
ellas acierte.
Entre las más renombradas, la que realizó Nostradamus,
que predijo que el “Rey del Terror” llegaría del cielo en el “1999 y
siete meses”, o la atribuida a nuestro querido año 2000, al ser el cambio
de milenio.
Otras en cambio son mucho más graciosas,
como la realizada en 1997
por los miembros del culto llamado “La puerta del cielo”: “el cometa Hale-Bopp anunciará la condena terrestre y para sobrevivir, habrá que suicidarse para poder subir a una nave espacial y poder salvarse”. Debo de decir, que en esta ocasión se cumplió la profecía, al menos para los 39 miembros de la organización, que se suicidaron el 26 de marzo de ese año. ¡¡¡ Salvados!!!
por los miembros del culto llamado “La puerta del cielo”: “el cometa Hale-Bopp anunciará la condena terrestre y para sobrevivir, habrá que suicidarse para poder subir a una nave espacial y poder salvarse”. Debo de decir, que en esta ocasión se cumplió la profecía, al menos para los 39 miembros de la organización, que se suicidaron el 26 de marzo de ese año. ¡¡¡ Salvados!!!
Queda claro que el fin de la vida en
nuestro planeta es un hecho posible, que puede ser desencadenado por un
fenómeno natural, del tipo pandemia
global, cambios geológicos drásticos,
o alteraciones astrológicas (cambio
del eje rotacional de la Tierra, choque de un meteorito, explosión solar).
Sobre esto no tenemos ningún tipo de control. Lástima. Pero el que realmente se
está tomando en serio el acabar con el Mundo es, señoras y señores, el HOMBRE: guerras, hambruna,
contaminación, calentamiento global, experimentación con el genoma humano…y
esto SI depende de nosotros. Esto no queda al azar. Así que manos a la
obra…cada uno como y donde pueda….pero desde YA.
Para acabar como siempre, una sugerencia:
vayan comprándose el traje ignífugo o constrúyanse un buen refugio, porque,
hasta ahora nunca se acertó con el fin del mundo…pero mira tú que si esta vez
es la buena…¡¡¡ que no nos coja con “el culo al aire”!!!.
Saludos 3.0.