SIMPLIFICANDO…kE ES jERUNDIO
Nuestra vida está llena de complejidades, la mayoría de las cuales completamente artificiales y, como no podía ser de otra manera, creadas por el hombre. Una de ellas es el lenguaje escrito. Porque una cosa es hablar y otra muy distinta escribir. Y digo distinta porque a hablar, más o menos bien, nos enseña la vida diaria, pero a escribir nos enseñan nuestros profesores por medio de la Ortografía que es “el conjunto de reglas y convenciones que rigen el sistema de escritura normalmente establecido para una lengua estándar”.
La Ortografía, junto con otras materias, es el gran rompedero de cabeza de muchos estudiantes en sus inicios escolares y también de muchos adultos “estudiados” o no, como se decía antiguamente. Las faltas de ortografía están a la orden del día y son la vergüenza de quien las escribe: anuncios de publicidad, libros de texto, periódicos.
Pues bien, y con todos mis respeto para la Real Academia de la Lengua, ¡¡ vaya ganas de complicar las cosas!!. Mi hijo de 5 añitos, que está empezando a pelearse con las letras, lo tiene bien claro: ka, ke, ki, ko, ku…za, ze, zi, zo, zu…ba, be, bi, bo, bu…kasa, keso, kitar, kolador, kulebra…zereza, ziruela…baso, bentana, bida, bolar, buelta. Y qué decir de la h, si nisiquiera suena: acer, erida, ierva, orror, uevo.
El significado de las palabras se podría deducir del contexto en el que van y si decimos que “iremos a la plalla en koche y yebaremos la somvriya en la vaca”nunca pensaremos que iremos de excursión con un animal atado a la defensa de nuestro automóvil….o algo así.
El ser humano tiende a complicarse la vida, en todos los aspectos; y la complicación no lleva a otra cosa sino el caos. Como simplificar es hacer más sencilla, más fácil o menos complicada una cosa, ¡¡¡ vamos a ello !!!. Seamos unos simples, sin la connotación peyorativa que acompaña a este término.
Al igual que los niños lo aplican al leguaje, los adultos debemos de aplicarlo a nuestra vida diaria. La vida no es complicada, la hacemos complicada. Los niños empiezan los días contentos y felices, emocionándose por cualquier cosa. Los adultos en cambio siempre tenemos que darle una vuelta de tuerca más a todo, con el consiguiente riesgo de que se “pase”.
Para acabar, esta vez recordar una frase de Charles Dudley Warner (autor y editor estadounidense): “La sencillez es hacer el viaje de esta vida con el equipaje justo y necesario”.
Saludos 3.0.